
Antes de invertir, conócete a ti mismo
Imagina que estás a punto de emprender un viaje. No basta con elegir un destino; primero debes conocer tu punto de partida, tu resistencia y las herramientas que necesitas. Invertir sigue la misma lógica: antes de lanzarte, debes entender quién eres y cómo reaccionas ante los desafíos financieros.
Este primer paso puede parecer secundario, pero en realidad, es el más importante. Antes de empezar a invertir, necesitas comprender tus necesidades, cómo manejas la incertidumbre y cuál es tu contexto actual. No se trata solo de fijar un objetivo financiero—eso suele ser relativamente sencillo, porque casi todos sabemos lo que queremos—, sino de analizar:
✅ Tu relación con el riesgo
✅ Tu capacidad para reconocer errores
✅ Cómo gestionas tus expectativas
Puede parecer más un ejercicio de crecimiento personal que de inversión, pero la realidad es que el éxito financiero tiene más que ver con nuestros comportamientos que con nuestros conocimientos.
El error de Newton: cuando la emoción supera la razón
Si crees que la inversión es solo cuestión de inteligencia, la historia de Isaac Newton demuestra lo contrario. A pesar de ser uno de los científicos más brillantes de la historia, cayó en una de las trampas más comunes de los mercados: la euforia y la incapacidad de controlar sus emociones.
En 1720, Newton invirtió en la Compañía de los Mares del Sur, una empresa británica que prometía enormes beneficios. Al principio, compró acciones temprano y vendió con una buena ganancia, demostrando su disciplina.
Pero cuando vio que el precio seguía subiendo y otros seguían ganando dinero, sintió que se estaba perdiendo algo. Movido por la avaricia y el miedo a quedarse fuera, volvió a comprar… pero esta vez en el punto más alto de la burbuja. Poco después, el mercado colapsó y Newton perdió una fortuna.

Frustrado, terminó diciendo:
«Puedo calcular el movimiento de los astros, pero no la locura de los hombres.»
Si incluso alguien como Newton cayó en esta trampa emocional, ¿qué nos hace pensar que nosotros estamos exentos?
Preguntas para conocerte como inversor
Antes de comenzar, tómate un momento para reflexionar y responde con total honestidad. Escríbelas en un papel si es necesario. Nadie te verá ni te juzgará, pero este ejercicio te ayudará a definir el camino que debes seguir.
📝 Reflexiona sobre estas preguntas:
- ¿Cómo manejo mis expectativas? ¿Aumento mis objetivos tan pronto consigo uno?
- ¿Soy capaz de admitir mis errores y aprender de ellos?
- ¿Tiendo a reaccionar impulsivamente o suelo tomar decisiones con calma?
- ¿El dinero es solo una herramienta o me genera ansiedad constante?
- ¿Estoy dispuesto a seguir un plan sin dejarme llevar por las modas o la presión social?
El autoconocimiento nunca termina
Si has llegado hasta aquí, ya sabes que invertir no es solo una cuestión de números, sino de entender cómo piensas y actúas. El proceso de autoconocimiento es continuo porque somos seres complejos y, muchas veces, ni siquiera somos conscientes de nuestras propias actitudes.
En los próximos pasos, veremos por qué el ser humano es insatisfecho por naturaleza y cómo esta tendencia puede poner en riesgo nuestras finanzas.
1.1: Empieza a invertir
1.3 Sesgos Cognitivos en Inversión: ¿Cómo Afectan Tus Decisiones?